El incidente de Gleiwitz, preludio de la II Guerra Mundial

Cabecera Incidente Gleiwitz

En la noche del 31 de agosto de 1939, la tranquila y fronteriza ciudad de Gleiwitz (hoy Gliwice, Polonia) fue el lugar elegido por las SS para desarrollar una operación de falsa bandera que permitiera culpar a Polonia de la guerra que iba a comenzar al día siguiente. El objetivo fue la toma de la estación de radio local, donde los nazis dejaron una escena dantesca de cadáveres disfrazados de soldados alemanes.

La operación Himmler

Una vez que Hitler se aseguró la neutralidad soviética tras repartirse Polonia con la URSS, el camino a la invasión del país eslavo estaba allanado. La alianza militar polaco-británica firmada el 25 de agosto solo supuso un retraso de apenas unos días para el inicio de las hostilidades, que Hitler comenzaría finalmente el 1 de septiembre.

Pese a que Alemania deseaba fervientemente la conquista de Polonia, el fürher quiso dar la apariencia de que el conflicto empezó por las provocaciones polacas. Así, Himmler diseñó una operación de falsa bandera que, protagonizada por tropas alemanas disfrazadas de soldados polacos, debían actuar el 31 de agosto, la jornada antes del comienzo de la invasión alemana, atacando distintos puntos en la frontera alemana para así tener un casus belli contra Polonia.

Patio de la radio

Patio del complejo de la radio de Gliwice. Foto: Ewa Skurczyńska.

El más famoso de estos ataques de falsa bandera fue el llamado Incidente de Gleiwitz. Hoy Gliwice, en el voivodato de la Alta Silesia, en aquella época la ciudad era uno de los principales centros industriales de Alemania, encontrándose muy cerca de la frontera con Polonia. El objetivo de la operación fue la estación de radio Sender. No hay que olvidar que la Alta Silesia había sido objeto de fuertes disputas entre ambos países antes del ascenso del nazismo, las cuales originaron tres revueltas pro-polacas antes del plebiscito de 1921, el cual supuso la división casi salomónica de la importante región minera e industrial entre Polonia y Alemania.

En la noche del 31 de agosto el líder de la operación, Alfred Naujocks, tomó junto a un pequeño grupo de soldados de las SS disfrazados de soldados polacos la estación de radio de la ciudad, tras lo cual emitieron un corto mensaje radiado anti alemán. Para darle más realismo a la mascarada, sembraron el lugar de cadáveres que, supuestamente, habían sido asesinados por los polacos durante el ataque. Sin embargo, los cuerpos procedían de prisioneros ejecutados en el campo de concentración de Dachau, e incluso uno de ellos, perteneciente a un silesiano simpatizante con los polacos, había sido asesinado por los alemanes el día antes.

La operación como casus belli

Al día siguiente, en su discurso de declaración de guerra, Hitler citó los 21 incidentes fronterizos que, según su versión, habían sido ataques provocados por los polacos. Su idea era mostrar al mundo que la invasión de Polonia no era más que un ataque destinado a defender al Reich de las agresiones polacas. Los alemanes querían demostrar que sus acciones estaban justificadas al existir un casus belli, aunque este hubiera sido minuciosamente prefabricado por las SS y la Gestapo.

Pese a sus patrañas, Hitler no logró convencer a casi nadie: los aliados sabían bien que Polonia sería, tras Austria y Checoslovaquia, la siguiente víctima del expansionismo alemán en su camino hacia la creación de un Lebensraum (espacio vital) para el pueblo alemán en el oriente europeo. La II Guerra Mundial acababa de comenzar.

Torre de Gliwice

Radiostacja de Gliwice a día de hoy. Foto: Mario Lozano.

La Radiostacja de Gliwice: un lugar histórico

El escenario del incidente, la estación de radio Sender (Radiostacja Gliwicka, en polaco), se ha musealizado para que no se olvide el dantesco suceso que allí ocurrió. La torre de transmisión, elaborada en 1935 en madera de alerce con enganches de bronce, es la original, ya que no sufrió daños durante la II Guerra Mundial. Con sus 118 metros de altura, aún hoy es la estructura en madera más alta de Europa. Los edificios de la estación de radio, en estilo racionalista nazi, se conservan en buen estado y ahora albergan un pequeño museo sobre el papel de la ciudad durante el conflicto.

Si deseas citar este artículo, puedes utilizar esta fórmula:

LOZANO ALONSO, Mario. “El incidente de Gleiwitz, preludio de la II Guerra Mundial”, en Cultura Polaca en Español (blog). Publicación: 31/08/2019. Consultado el [añadir fecha]

Yo en LalibelaSobre el autor: Mario Lozano Alonso es un historiador leonés al que le apasiona la cultura polaca, especialmente su rica historia y sus tradiciones artísticas. También puedes seguir sus investigaciones sobre Etiopía en su web reinodeaksum.com.

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